martes, 31 de mayo de 2011

POESÍAS - DE MI COLECCIÓN

         INMUTABLE

En el fondo de mi alma desolada
la larva del dolor osó atrevida,
fabricar su crisálida escondida
cual en una mansión deshabitada.

De una hebra sutil y delicada
la fibra más sensible de mi vida,
urdió su impía malla, y suspendida
quedó en mi pecho su tumbal morada.

Cada hora que pasa espero ansiosa
verla transfigurada en mariposa
de rosada alegría ¡sueño vano!

Todas las larvas sufren algún día
su extraña mutación; pero la mía,
es siempre, siempre, roedor gusano.

                           Belisa Botero Mora

miércoles, 11 de mayo de 2011

POESÍAS - DE MI COLECCIÓN

         EL HOMBRE Y LA MUJER

El hombre es la más elevada de las criaturas
La mujer el más sublime de los ideales


El hombre es el cerebro
La mujer es el corazón
El cerebro fabrica la luz; el corazón el amor
La luz fecunda; el amor resucita.


El hombre es fuerte por la razón
La mujer es invencible por las lagrimas
El heroísmo ennoblece; el martirio sublima.


El hombre es un código
La mujer es un evangelio
El código corrige, el evangelio perfecciona.


El hombre es un templo
La mujer es un sagrario
Ante el templo nos descubrimos
Ante el sagrario nos arrodillamos.


El hombre piensa
La mujer sueña
Pensar es tener en el cráneo un larva
Soñar es tener en la frente una aureola.


El hombre es un océano
La mujer es un lago
El océano tiene la perla que adorna
El lago la poesía que deslumbra.


El hombre es el águila que vuela
La mujer el ruiseñor que canta
Volar es dominar el espacio
Cantar es conquistar el alma.


En fin,


El hombre esta colocado donde termina la tierra
La mujer donde comienza el cielo.

                                     (Sin datos)

lunes, 2 de mayo de 2011

POESÍAS - DE MI COLECCIÓN

     Fidelidad

Nada es más difícil
que reconocer la libertad
del otro,
sobre todo cuando
el otro
es una persona
que se ama y
se desea.
Por eso
amar es el riesgo
de querer al otro
en su libertad,
esperando solo
la fidelidad que
él se debe a sí mismo
                  Octavio Paz